viernes, 8 de marzo de 2013
Técnicas de Creatividad y Equipos eficaces
Y lo mismo en algunas situaciones laborales o reuniones de trabajo en las que después de mantener agotadoras discusiones durante horas, lo único que conseguimos es que la gente salga de dichas reuniones más enfrentada y con peor actitud que con la que entró.
En estos casos, utilizar ciertas técnicas de creatividad puede ayudarnos a ser más eficaces y obtener mejores resultados de esas reuniones. No sólo porque nos ayudarán a conseguir nuevas soluciones e ideas, sino por la metodología que implican y los beneficios que aportan para una sana relación grupal.
Por ejemplo, el Brainstorming tiene una norma fantástica para situaciones en las que la gente propone ideas de mejora o posibles soluciones a un problema. Es tan sencilla como que durante el proceso de construcción de ideas, no se puede criticar ninguna de ellas, todas son válidas. Enfocar a las personas del equipo hacia esta premisa, nos ayudará a generar un clima de confianza en el que todo el mundo se sienta libre de dar su opinión. Algo que es fundamental dentro de cualquier equipo.
En los casos en los que haya gente que le cueste dar su opinión en un grupo o que haya gente con un carácter más dominante, casi “dictatorial”, la técnica del Grupo Nominal puede ser una alternativa perfecta, ya que precisamente nos permite eliminar la presión del grupo sobre los individuos. Lo bueno del Grupo Nominal es que las ideas no son de una persona concreta, son todas anónimas, con lo que evitamos sesgos al no poder asociarlas a determinadas personas con las que se tenga mejor o peor relación, más o menos afinidad.
Otra técnica que nos puede ayudar a reducir y desbloquear ciertas actitudes y pensamientos negativos de algunas personas de nuestros equipos es Seis sombreros para pensar. Esta técnica digamos que centra nuestro pensamiento en una dirección, pero de seis formas diferentes. Cada sombrero supone un enfoque de pensamiento distinto a la hora de analizar una situación o un problema. Esto hace que tengamos que ver un problema desde distintos puntos de vista. Nos obliga por tanto a ser más flexibles a la hora de entenderlo y a buscar soluciones. Supone por tanto una interesante dinámica de grupos ya que permite la colaboración constructiva de un problema. Así por ejemplo, gente que es siempre muy negativa y que digamos piensa con sombrero negro, podemos pedirle que piense con sombrero verde o amarillo.
Como veis, las técnicas creativas no sólo nos ayudan a obtener mejores ideas y soluciones más innovadoras, sino que son dinamizadores muy positivos de las relaciones de nuestros equipos. Si queréis saber más sobre cada una de ellas, o de otras que hemos hablado en el blog, os recomiendo consultar nuestra biblioteca.
viernes, 14 de septiembre de 2012
Pensar en paralelo (Trías de Bes)
Qué mejor forma de “volver al cole” que hacerlo con un interesante artículo de Fernando Trías de Bes sobre pensamiento lateral.En alguna ocasión ya hemos hablado en el blog de esta curiosa técnica creada por Edward de Bono, que nos permite interpretar y analizar un problema desde diferentes puntos de vista.
De hecho, esta última característica es la que destaca Trías de Bes en su artículo. En un país como el nuestro, en el que desgraciadamente está tan “de moda” la confrontación constante y la crítica destructiva, esta técnica nos abre un poco de luz y nos permite avanzar de forma constructiva en la solución de un problema.
Trías de Bes nos explica además el funcionamiento de cada uno de los sombreros y su lógica de pensamiento y destaca sobre todo que, en lugar de enfrentar ideas, esta técnica permite pensar en paralelo a cada sombrero. Se respetan argumentos, no hay confrontación. Hay un espacio libre para cada interpretación. Si queréis consultar este artículo podéis hacerlo pinchando aquí.
viernes, 8 de junio de 2012
Seis sombreros para pensar
A través de este libro, Edward de Bono nos enseña a enfocar nuestro pensamiento en una dirección, pero de seis formas diferentes. Cada uno de los sombreros de un color representa un enfoque de pensamiento diferente a la hora de enfrentarnos a un problema. El hecho de adoptar distintos puntos de vista nos permite ser más flexibles para encontrar una solución. Además, supone una interesante dinámica de grupos ya que implica colaborar a varias personas en una exploración constructiva de un problema.
El libro es muy sencillo de leer y explica muy detalladamente las características del pensamiento y rol de cada uno de los sombreros.
Ver Seis sombreros para pensar >
jueves, 13 de octubre de 2011
El Sombrero Negro
El último de los sombreros que nos queda por analizar de esta técnica de Edward de Bono es el Sombrero Negro. Se trata del sombrero de la lógica negativa, del por qué algo no funcionará, del juicio crítico y del punto de vista pesimista.Si la lógica positiva se aplicaba con el Sombrero Amarillo, el negro representa una forma de pensamiento que señala lo que está mal, lo incorrecto y erróneo, los riesgos y peligros de una idea o propuesta a futuro. Señala que algo no se acomoda a la experiencia o al conocimiento aceptado.
Además, si el Sombrero Rojo no tenía por qué dar las razones de un sentimiento negativo, el Sombrero Negro siempre debe ofrecer razones lógicas y relevantes, válidas por si mismas, independiente de quién las presente y de sus habilidades de persuasión., utilizables por cualquiera.
Para entendernos, este sombrero es semejante al rol tradicional del abogado del diablo, no busca crear todas las dudas posibles, como lo hace un abogado defensor en tribunales, sino señalar las fallas en forma objetiva. El pensador de sombrero negro virtualmente dice: "Tengo este punto de vista negativo. De tí depende que me convenza de que estoy equivocado".
Se trata por tanto de un modo de pensar útil para valorar propuestas, preparar planes de contingencia, prevenir riesgos, etc.
miércoles, 15 de junio de 2011
El Sombrero Azul
Edward de Bono en su libro Seis sombreros para pensar nos plantea una interesante metáfora que explica de forma sencilla la función del Sombrero Azul: “el pensador de sombrero azul no conduce el coche por la carretera, pero observa al conductor, y también la ruta que va siguiendo”.El Sombrero Azul tiene el rol de ser un supervisor del pensamiento, alguien que enfoca un problema, lo reorienta, plantea alternativas… No se enfoca en el asunto propiamente dicho, sino en la forma de pensamiento y el enfoque acerca del problema tratado.
Además es responsable de la síntesis, de la visión global y de las conclusiones. Observa y registra el pensamiento que ocurre y ha ocurrido, es quién hace las peguntas, quién resume y explica los pasos que se han ido dando y las conclusiones.
Por tanto, podemos decir que es como un director de orquesta, es quién propone o llama al uso de los otros sombreros. Organiza el pensamiento mismo, y define los temas hacia los que debe dirigirse el pensamiento.
Aún cuando se asigne a una persona el rol específico del pensamiento de sombrero azul, este rol está abierto a cualquiera que quiera proponer comentarios o sugerencias de sombrero azul.
Ver más artículos relacionados con Seis sombreros para pensar >>
viernes, 25 de marzo de 2011
El Sombrero Amarillo
Optimismo, pensamiento positivo, ilusión, entusiasmo… así es el Sombrero Amarillo. El sombrero de la lógica positiva, del convencimiento de que algo va a funcionar, de que las cosas saldrán bien y obtendremos beneficios.La actitud positiva que define al Sombrero Amarillo es fundamental en creatividad. De hecho, es el sombrero opuesto al sombrero negro. Su color simboliza el brillo del sol, la luminosidad y el optimismo.
Ponerse el Sombrero Amarillo supone mucho más que dar una simple valoración positiva sin más sobre algo. Nos exige una búsqueda deliberada y consciente de lo positivo, pero eso sí, sin caer en valorar sólo los aspectos positivos más obvios.
El pensamiento de sombrero amarillo indaga y explora en busca de valor y beneficio. Después procura encontrar respaldo lógico para este valor y beneficio. Trata de manifestar un optimismo bien fundado. Pero no sólo se limita a emitir juicios, también es constructivo y generativo. De él surgen propuestas concretas y sugerencias. Se ocupa de la operabilidad y de hacer que las cosas ocurran. La eficacia es el objetivo del pensamiento constructivo del sombrero amarillo.
El pensamiento de sombrero amarillo abarca un espectro positivo que va desde el aspecto lógico y práctico, hasta los sueños, visiones y esperanzas. Es importante aclarar que cuando hablamos de optimismo, no nos referimos a ser optimista al extremo, como el que cae en la esperanza, o la expresión de simples deseos. Debemos también ser “lógico prácticos”. Una afirmación con sombrero amarillo debe argumentarse y basarse en la experiencia previa, información disponible, tendencias, etc. Si no se dan “buenas razones”, estaremos entonces más cerca de un pensamiento de Sombrero Rojo. Debemos esforzarnos por dar argumentos contundentes de nuestras propuestas optimistas.
Sí es importante señalar que el pensamiento de sombrero amarillo no se ocupa directamente de la creación de ideas nuevas (Sombrero Verde). Una persona puede ser excelente con el Sombrero Amarillo y no ser para nada creativo, y no tener ideas nuevas. Las valoraciones y propuestas que se hagan con Sombrero Amarillo no hace falta que sean ideas superinnovadoras o rompedoras. Nos valen propuestas sencillas, métodos que ya existan.
Ver más post relacionados con Seis sombreros para pensar >>
miércoles, 2 de febrero de 2011
El Sombrero Verde
Nuevas ideas, nuevos conceptos, nuevas percepciones, nuevas formas de plantear problemas… en definitiva, cambio. Así resume a grandes rasgos E. de Bono el pensamiento del Sombrero Verde.El Sombrero Verde podemos decir que se ocupa del cambio. Cuando estamos atascados, cuando seguimos dándole vueltas a lo mismo… necesitamos más que nunca pensar con Sombrero Verde.
Posiblemente, el Sombrero Verde sea el más necesario de todos, porque representa en esencia la creatividad. La creatividad implica exploración, provocación, riesgo... Supone ir más allá de lo conocido, de lo obvio, de lo habitual. Implica “experimentos del pensamiento”. Una forma práctica de trabajar esta forma de pensamiento es por ejemplo utilizar técnicas como la provocación, las palabras al azar o el método PO.
Además, debemos considerar que la creatividad es mucho más que un mero pensamiento positivo y optimista, algo más asociado al Sombrero Rojo, o una evaluación positiva del Sombrero Amarillo. El objetivo de pensamiento de este sombrero es encontrar nuevas ideas y alternativas.
Pensar bajo esta perspectiva supone una motivación consciente extra para ser creativo. Supone un esfuerzo personal en enfocar nuestro pensamiento, nuestras actitudes, nuestro lenguaje, en esa dirección. Aunque también es cierto que no siempre tenemos éxito. El Sombrero Verde por sí solo no puede hacer que la gente sea más creativa, pero sí nos permite dedicar el tiempo necesario para intentar conseguirlo y el enfoque adecuado para serlo. Pensar de esta forma hará que valoremos nuevas alternativas, y reduzcamos nuestros filtros y barreras conscientes.
Ver otros artículos relacionados:
El Sombrero Rojo >>
El Sombrero Blanco >>
Seis Sombreros para Pensar >>
Seis Sombrero para Pensar (video explicativo) >>
miércoles, 15 de diciembre de 2010
El Sombrero Rojo
En nuestra Fábrica de la Creatividad, ya hemos dedicado varios post a esta interesante técnica de Seis Sombreros para pensar creada por Edward de Bono. En esta ocasión os vamos a presentar las características de otro interesante sombrero.El sombrero rojo representa lo emocional, la intuición, los sentimientos… El uso de este sombrero permite que el pensador diga libremente qué siente, “así me siento respecto a este asunto”. El sombrero rojo permite a quién lo lleva exponer una opinión o intuición sin tener que justificarla. Así, sin más. Cuando se usa el rojo, es mejor expresar la opinión como un sentimiento, como una “sensación de que…”. El pensador que lleve este sombrero nunca debería hacer el intento de justificar los sentimientos o de basarlos en la lógica.
El punto de vista tradicional sostiene que las emociones confunden el pensamiento. Se supone que para tomar una buena decisión debemos ser fríos y calculadores, mantener las distancias respecto a los elementos del problema y no dejarnos influir por las emociones. Sin embargo, toda decisión correcta debe contener un lado emocional. Las emociones dan relevancia a nuestro pensamiento y lo acomodan a nuestras necesidades y contexto en el que vivimos. Son parte necesaria también del funcionamiento de nuestro cerebro, y no una reliquia de nuestro pasado de supervivencia animal.
El objetivo del sombrero rojo es hacer visible y consciente nuestro lado emocional para conocer mejor su influencia en nuestra forma de pensar. Es decir, es como si nos preguntásemos ¿qué emociones están entrando en juego en esta decisión?
Además, las opiniones que se dan con el sombrero rojo reducen la cantidad de “agresiones”. Los puntos de vista que se presentan con este sombrero son menos personales que los que se expresan sin él, ya que se le reconoce dentro de un sistema formal o metodología de trabajo de esta técnica. Digamos que encauza adecuadamente los sentimientos y emociones. Ya no hace falta adivinar o interpretar los sentimientos de los demás, se les puede preguntar directamente “quiero que se ponga el sombrero rojo y me diga lo que piensa de mi propuesta”. Pero cuidado, tampoco llevemos el funcionamiento de este sombrero a extremos absurdos. Se debe utilizar cuando se solicita o se pide explícitamente la expresión de este sombrero.
En definitiva, el sombrero rojo es un método interesante ya que legitima las emociones los sentimientos como una parte importante del pensamiento.
Ver más post relacionados con Seis sombreros para pensar >>
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Seis sombreros para pensar (HuneTV)
Este video creado por Hune TV es para nosotros uno de los más didácticos e interesantes que os hemos presentado en nuestra Fábrica de la Creatividad. La experta en Inteligencia Emocional, Joaquina Fernández, nos presenta las características que definen el pensamiento de cada uno de los seis sombreros de colores. Joaquina nos explica la forma en la que “piensan” estos sombreros, a través de ejemplos y situaciones habituales de nuestro día a día de una forma sencilla y amena.Si queréis profundizar en el conocimiento de esta técnica de los Seis sombreros para pensar creada por Edward de Bono, os recomendamos que veáis este video y que consultéis otros post relacionados que hemos publicado en nuestra Fábrica de la Creatividad.
Pincha aquí para ver el video.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
El Sombrero Blanco
Si hacemos un poco de memoria, en algún otro post ya os hemos hablado de esta interesante técnica de los Seis Sombreros para pensar creada por Edward de Bono. Si recordáis, cada uno de los seis sombreros de colores de los que habla de Bono representa una manera de pensar, un papel definido. El objetivo de esta técnica es enfocar y concretar nuestro pensamiento en una dirección, dirigiendo nuestra atención a seis aspectos diferentes de un asunto. Hoy vamos a analizar la forma de pensar de uno de estos sombreros, en concreto la del Sombrero Blanco.Generalmente, el color blanco ha representado siempre la neutralidad (ausencia de color). Por ese motivo, este sombrero se centra en lo que son los hechos concretos e información objetiva de un problema o un concepto. No hace interpretaciones, ni da opiniones, ni argumentos, ni deseos… simplemente le importan los hechos objetivos.
Este sombrero nos lo podemos poner nosotros mismos o pedirle a alguien que se lo ponga: “dame tu pensamiento de sombrero blanco sobre tal problema”. El sombrero blanco es muy útil para pedir que las cifras y los hechos se presenten de manera objetiva para analizar un problema o tomar decisiones.
La formulación de las preguntas para solicitar información es clave. Es importante que la persona que lleve el sombrero blanco presente esa información de forma neutra, sin querer utilizarla para apoyar ciertos puntos de vista, ni enfocar las preguntas en una determinada dirección para dar más valor a algunas argumentaciones.
El objetivo por tanto será simplemente obtener información o completar vacíos de la información existente. La información que se ofrece con sombrero blanco se va construyendo y organizando poco a poco en una idea. Nadie propone una idea preconcebida, simplemente ésta se va dejando crecer.
Como véis, el gran valor de este sombrero es que se trata sobretodo de una actitud, una disciplina, una dirección que guía a nuestro pensamiento. El pensador se esfuerza por ser más neutral y más objetivo a la hora de presentar su información.
Próximamente analizaremos y explicaremos cómo utilizar otros sombreros de colores de esta interesante técnica de Edward de Bono.
miércoles, 14 de julio de 2010
Seis sombreros para pensar
Probablemente muchos de vostr@s hayáis oído hablar alguna vez de esta interesante técnica de creatividad, desarrollada por Edward de Bono en su libro del mismo nombre “Seis sombreros para pensar”.Cada uno de los seis sombreros de colores de los que habla de Bono representa una manera de pensar, digamos que un papel definido. El objetivo de esta técnica es enfocar y concretar nuestro pensamiento en una dirección, dirigiendo nuestra atención a seis aspectos diferentes de un asunto.
Éstas serían las diferentes formas de pensamiento que representan los distintos sombreros:
- Blanco: hechos, cifras, información objetiva.
- Rojo: emociones y sensaciones, sentimientos.
- Negro: lógico-negativo.
- Amarillo: positivo, constructivo.
- Verde: creatividad, ideas nuevas.
- Azul: control de los demás sombreros y pasos para pensar.
En la práctica, nos referimos a los sombreros siempre por sus colores, nunca por sus funciones. La razón es muy sencilla, en una reunión de equipo en la que utilicemos esta técnica es más fácil y menos violento pedirle a alguien que “se quite por un momento el sombrero negro” que pedirle que deje de ser tan negativo. Así, los sombreros nos “permiten” pensar y decir cosas que, de otro modo, no podríamos pensar ni decir sin el miedo al error o al ridículo.
Además, nos permite adoptar distintos puntos de vista de un problema o una situación y ser flexibles, ya que requiere que todos los pensadores sean capaces de utilizar cada uno de los sombreros en vez de quedarse cerrados en sólo un tipo de pensamiento. De esta forma, evitamos los argumentos simples en pro y en contra, y permite a los participantes colaborar en una exploración constructiva, haciendo las reuniones mucho más productivas.
Próximamente iremos analizando cómo trabajar con cada uno de los sombreros para ver de qué forma podemos sacarle el máximo partido a esta técnica en nuestras reuniones y dinámicas de grupo.


