viernes, 25 de marzo de 2011

El Sombrero Amarillo

Optimismo, pensamiento positivo, ilusión, entusiasmo… así es el Sombrero Amarillo. El sombrero de la lógica positiva, del convencimiento de que algo va a funcionar, de que las cosas saldrán bien y obtendremos beneficios.

La actitud positiva que define al Sombrero Amarillo es fundamental en creatividad. De hecho, es el sombrero opuesto al sombrero negro. Su color simboliza el brillo del sol, la luminosidad y el optimismo.

Ponerse el Sombrero Amarillo supone mucho más que dar una simple valoración positiva sin más sobre algo. Nos exige una búsqueda deliberada y consciente de lo positivo, pero eso sí, sin caer en valorar sólo los aspectos positivos más obvios.

El pensamiento de sombrero amarillo indaga y explora en busca de valor y beneficio. Después procura encontrar respaldo lógico para este valor y beneficio. Trata de manifestar un optimismo bien fundado. Pero no sólo se limita a emitir juicios, también es constructivo y generativo. De él surgen propuestas concretas y sugerencias. Se ocupa de la operabilidad y de hacer que las cosas ocurran. La eficacia es el objetivo del pensamiento constructivo del sombrero amarillo.

El pensamiento de sombrero amarillo abarca un espectro positivo que va desde el aspecto lógico y práctico, hasta los sueños, visiones y esperanzas. Es importante aclarar que cuando hablamos de optimismo, no nos referimos a ser optimista al extremo, como el que cae en la esperanza, o la expresión de simples deseos. Debemos también ser “lógico prácticos”. Una afirmación con sombrero amarillo debe argumentarse y basarse en la experiencia previa, información disponible, tendencias, etc. Si no se dan “buenas razones”, estaremos entonces más cerca de un pensamiento de Sombrero Rojo. Debemos esforzarnos por dar argumentos contundentes de nuestras propuestas optimistas.

Sí es importante señalar que el pensamiento de sombrero amarillo no se ocupa directamente de la creación de ideas nuevas (Sombrero Verde). Una persona puede ser excelente con el Sombrero Amarillo y no ser para nada creativo, y no tener ideas nuevas. Las valoraciones y propuestas que se hagan con Sombrero Amarillo no hace falta que sean ideas superinnovadoras o rompedoras. Nos valen propuestas sencillas, métodos que ya existan.

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